Puntos calientes

  • Lynda Gratton
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Resumen

El libro de Lynda Gratton “Hot Spots. Why some companies buzz with energy

and innovation and others don’t”, es una obra sobre cómo aumentar el nivel de

energía de una organización y sobre cómo poner esta energía a su servicio. En

este libro, esta profesora de la London Business School desarrolla el concepto

de «hot spot» (punto caliente), un fenómeno organizativo que se produce en

aquellos momentos en que un grupo de personas trabajan juntas de un modo

excepcionalmente colaborativo y creativo. Es fácil darse cuenta cuando uno está

ante un «hot spot»: los individuos se sienten vivos, llenos de energía e ilusión;

se crea valor a través de la síntesis de diferentes ideas o puntos de vista, o la

exploración conjunta de territorios hasta entonces desconocidos. Un «hot spot»

es el resultado de la combustión espontánea de tres elementos:

  1. Una mentalidad de cooperación (cooperative mindset), facilitada por

prácticas de reclutamiento, recompensas, comunicación y liderazgo que

promuevan la colaboración entre individuos.

  1. El traspaso de barreras organizativas (boundary spanning), a través de

fórmulas formales o informales que desincentiven la aparición de silos.

  1. Una razón de ser (igniting purpose), que sirva como detonador y que puede

adoptar la forma de una pregunta, una visión, o incluso una tarea, capaces de

generar ilusión y motivar a la acción a los miembros del “punto caliente”.

Pero que uno de estos “hot spots” cree valor de forma sostenible en el tiempo

está en función de un cuarto factor: su capacidad productiva (productive

capacity) que, a su vez, depende de que sus miembros a) aprecien el talento de

los demás componentes de grupo, b) formulen compromisos públicos sobre sus

contribuciones, c) resuelvan adecuadamente los conflictos que surjan, d) sean

capaces de sincronizar sus tiempos cuando tengan diferentes conceptos del tiempo

o trabajen desde distintas zonas horarias, y e) establezcan un ritmo de trabajo en

el que quepan tanto momentos de actividad frenética como períodos de reflexión.

Es importante tener en cuenta que los “hot spots” son un fenómeno espontáneo

que no se puede imponer o controlar desde la cúpula de la organización. Sin

embargo, sus dirigentes sí pueden favorecer su aparición creando un contexto

propicio a través del diseño de estructuras, procesos y tareas, mediante su

estilo de liderazgo, favoreciendo el desarrollo de relaciones y la implantación

de prácticas resonantes, o, sobre todo, preocupándose por asegurar que en el

seno de la organización tengan lugar los debates de los que puede surgir la

“chispa” que encienda la energía acumulada en el interior del “hot spot”.

Sin duda un interesante modelo conceptual que a más de uno le puede servir de

fuente de inspiración.

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Publicado
2018-12-20
Cómo citar
Gratton, L. (2018). Puntos calientes. Tendencias, 19(2), 242-243. Recuperado a partir de http://revistas.udenar.edu.co/index.php/rtend/article/view/4294