Historia

 

HISTORIA DE LA REVISTA TENDENCIAS

 ANTECEDENTES

Para entender la dimensión de TENDENCIAS Revista de la Facultad de ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Nariño –FACEA- , como el principal órgano de publicaciones académicas, es necesario hacer retrospectiva para comprender cómo la sumatoria de pequeñas actividades editoriales, el surgimientos de algunas revistas que pronto conocieron el olvido, los folletos de aniversario y la permanente idea de publicar, se convirtieron en condiciones que allanarían el camino para la fundación de una de las principales revistas universitarias en el escenario de la educación superior de la región sur colombiana.

Con base en un archivo personal obsequiado por el profesor Julián Bedoya Arboleda se ha podido reconstruir la existencia de algunas publicaciones, que en su respectivo momento fueron importantes y le aportaron al programa de Economía para su crecimiento y desarrollo dentro y fuera de la Universidad. Una de las primeras revistas que vieron la luz por cerca de una década fue Proyecciones, un proyecto editorial gestado y dirigido por el profesor Oscar Villada Alzate, la que sostuvo gracias a la consecución de patrocinios en el entorno comercial de la ciudad de Pasto. Eran los años 80. Fue un espacio vital donde profesores y estudiantes expresaron sus criterios socioeconómicos y propiciaron el debate.

Muchas dificultades rodeaban a las publicaciones universitarias por aquella época. Salomón Kalmanovitz, en una de sus columnas publicadas en El Espectador el 6 de julio de 2009 y que denominó “Las publicaciones universitarias: un mea culpa” comentaba lo siguiente: … en la universidad nacional de los años ochenta no se esperaba que los profesores publicaran.  Recuerdo una asamblea donde un dirigente de uno de los sindicatos enarboló su contrato para afirmar que debía dictar clases, mas no investigar ni compartir sus conocimientos con la comunidad académica. Con Jesús Antonio Bejarano decíamos que en las universidades anglosajonas la consigna era “publique o muera”, mientras que en la universidad nacional era “publique y muera”. Con esta cita queremos resaltar aún más el esfuerzo que significó para el profesor Villada sostener una revista, así haya sido su proyecto personal.

Por estos mismos años el decano del programa de Economía, Julián Bedoya Arboleda, creó un nuevo mecanismo de publicación que se llamó simplemente Boletín, cuyo propósito era mantener alerta a estudiantes y profesores sobre los principales problemas que aquejaban en general al continente latinoamericano, y en particular al país. Eran publicaciones que se hacían con mucho esfuerzo, con poquísima tecnología topográfica pero con mucho entusiasmo.

A mediados de la década, en 1985,  sale a la luz la revista Enfoque económico como una publicación semestral. El decano era el director, en la época el profesor Edgar Rodríguez Torres y el comité editorial lo integraban los docentes: Julián Sabogal Tamayo, Francisco Javier Criollo L. y Alberto Romero, éste último también como Jefe de redacción y futuro fundador de Tendencias. Esta revista ofrecía un contenido mucho más amplio que los anteriores, inclusive se contaba ya con las colaboraciones de Julio Silva Colmenares, hoy integrante del Comité Científico de la mencionada revista.

En 1989, en un nuevo esfuerzo por mantener una publicación el Comité de Investigaciones de la entonces Facultad de Economía saca un interesante e importante volumen relacionado con la actividad investigativa que se movía en el momento. Se llamó Revista de Investigaciones Económicas y estuvo bajo la dirección de Guillermo Narváez Ramírez y Luis Alberto Arcos. Su Consejo editorial lo integraron Rosendo Martínez Ponce, Julián Bedoya Arboleda, Armando Patiño (futuro articulista de Tendencias).  M. y Servio Tulio Salazar. Contenía artículos de ilustres profesores como Benhúr Cerón, Gerardo León Guerrero, Alcira Dueñas, Guillermo Narváez  y Eduardo Zúñiga Eraso, la mayoría reconocidos investigadores y escritores. Excelente fuente de estudio para los estudiantes de entonces. Hoy, Benhúr Cerón forma parte del Comité Científico de de la revista Tendencias, Guillermo Narváez R. ha sido articulista en varias oportunidades y Alcira Dueñas en una oportunidad.

En la década de los 90 en el programa de Economía  se organizó el grupo de estudio “Proyección Económica” conformado por estudiantes y con el apoyo de algunos profesores, periódicamente sacaban unos boletines que llamaron Eco 21 que lo ofrecían a los profesionales de economía de las diferentes entidades gubernamentales y privadas. Aunque de formato pequeño era un interesante espacio de publicación para expresar inquietudes, preocupaciones, aspiraciones de los futuros profesionales del área económica. Esta publicación no fue tan esporádica, resistió un poquito más al tiempo y a la adversidad.

Más adelante (1991) también el estudiantado logra la publicación de las ponencias del Primer Congreso de Estudiantes de la Facultad de Economía. Entre quienes conformaron el Comité coordinador del Congreso y de la publicación figura el economista Oscar Hernán Muñoz Goyes, futuro articulista de la revista Tendencias.

En 1994, la Facultad de Economía tenía ya otra denominación como Facultad de Ciencias económicas y Administrativa, pues contaba con un nuevo programa: Administración de empresas. La dinámica de las publicaciones tiene ya una nueva dinámica y mejores perspectivas relativas. Se crea la revista Visión Empresarial dirigida por los profesores Luis Alberto Arcos y Guillermo Narváez Ramírez. El Consejo Editorial lo integraban Luis Alberto Arcos, Servio Tulio Salazar, Rosendo Martínez Ponce, Leopoldo Mendoza, Efraín Cabrera y Nelson Leytón. La revista se caracteriza por el estímulo a la actividad investigativa de profesores y estudiantes. Entre los estudiantes investigadores se destaca a José Luis Benavides, hoy evaluador e integrante del Consejo Editorial de la revista Tendencias.

A mediados de 1999 se funda la revista de carácter trimestral  Empresa & Negocios bajo la dirección de Luis Alberto Arcos y con la valiosa colaboración de los docentes Oscar Hernando Benavides Paz y Fernando Guerrero Farinango. De corta duración, la revista sin embargo, continuó con los mismos propósitos de las anteriores: allanar el camino de las publicaciones académicas de la facultad.   

FUNDACION DE LA REVISTA TENDENCIAS

En efecto, a principios del año 2000, cuando el mundo empezaba con un nuevo aire la venida del tercer milenio y los sueños parecían afianzarse, el profesor Alberto Romero, recogiendo todo ese legado de sus colegas profesores y de los más inquietos estudiantes investigadores, presenta el proyecto para la facultad: Tendencias Revista de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Nariño. Convertido en fundador y primer director de la nueva revista, el profesor Romero inicia una importante campaña al interior de la Universidad para que se respetaran los recursos destinados a las publicaciones, así como los turnos que el Centro de Publicaciones programaba para la impresión de las producciones universitarias en Udenar. Esto le demandó mucho tiempo de gestión para darle vida y continuidad. Simultáneamente, desarrolla algunos mecanismos de motivación para motivar a nuevos profesores y estudiantes, la importancia de escribir, de publicar. Por primera vez, se logra mantener la continuidad y el reconocimiento de la comunidad universitaria a una publicación, que empezaba a tomar fuerza y prestigio desde una de sus principales facultades.

Este logro académico tiene un gran significado. En primer lugar, es necesario destacar que el doctor Alberto Romero, cuyo mayor merito radica en haber recogido las inquietudes de sus colegas del programa de economía que se plasmaron en las publicaciones ya mencionadas, y quizás de otras que se nos escapan por no tener el ejemplar a la vista,  de relativa duración, pero que hicieron camino al andar. En segundo lugar, haberla sostenido contra viento y marea durante sus primeros cinco años de vida, es algo que debemos agradecerle siempre porque permitió que la actual directora pudiera seguir el mismo sendero.

¿Esta situación se repetía en otras universidades? Por supuesto que sí y la universidad de Nariño no era la excepción. Para el caso de la universidad Nacional la década de los 90 con Antanas Mokus fue significativa para el desarrollo de la investigación y las publicaciones porque se pensó en el incremento salarial para incentivar la investigación, experiencia que luego fue recogida por el Ministerio de Educación Nacional. Hecho el decreto, saltó la trampa, escribía Kalmanovitz en la columna de la fecha mencionada y anotaba:

Muchos profesores publicaron cualquier cosa, plagiaron, se inventaron revistas, las universidades emprendieron editoriales cuyo único fin era aumentar el sueldo a los avivatos que proliferaron. Se llenaron bodegas de papel impreso, leído por unos pocos, evidencia del mezquino espíritu investigativo de los profesores.

Solo hasta 2002 el Ministerio de Educación logró una relativa regulación, se impusieron condiciones de evaluación, clasificación de las revistas –de acuerdo con su calidad-, comités editoriales, pares externos y todos aquellos requisitos que se exigieron. Tantos fueron los requisitos que convirtieron la investigación en un camino de abrojos y rastrojos, al punto que muchos profesores verdaderamente inquietos y apasionados por la investigación renunciaron a cobrar los premios que ofrecida el sistema. es decir, se estaba en el otro extremo.

Continúa Kalmanovitz en su columna:

cuando pensé en la propuesta estaba imbuido del espíritu corporativo de la universidad nacional, de los profes que se consideran abusados todo el tiempo, que son el ombligo del mundo y que éste debe reconocerles todos sus esfuerzos, juzgados por ellos mismos. Considere entonces que primero había que ofrecerles incentivos positivos y quizás después complementarlos con exigencias y sanciones.

Hoy tengo una visión externa, y espero, más rigurosa. Hay excesos de politiquería en las universidades públicas, los profesores están demasiado empoderados, trabajan poco y se les paga más de lo que producen.

La tarea investigativa es una función inherente a la docencia universitaria y por cumplirla no se debe exigir un pago adicional. Si no se cuenta con esa vocación para producir conocimiento, para investigar en equipo, para publicar en equipo…..simplemente se está en el lugar equivocado. Muy diferente es la financiación de los proyectos, que no es una  asignación salarial. Las investigaciones y las publicaciones están estrechamente ligadas y difícilmente sobrevive la una sin la otra. ¿de que podrían servir las sendas investigaciones realizadas si estas no son compartidas por toda la comunidad universitaria a través de las publicaciones?

¿Qué publicación académica podría subsistir si no es alimentada por la producción de conocimiento? ¿Qué sentido tendría su existencia si no se nutre de los artículos de los profesores, especialmente de quienes forman parte de grupos de investigación?

RELEVO EN LA DIRECCIÓN DE LA REVISTA A PARTIR DE 2004

Se resalta que por una coincidencia, el profesor Jesús Martínez Betancourt, siendo director del departamento de economía en 2004, es decir, hace más de 9 años y con motivo de la jubilación del Fundador Alberto Romero, me ofreció la dirección de la revista, quizás pensando en mi larga trayectoria como columnista. Quiero agradecerle ese ofrecimiento porque me permitió proyectar lo mejor de mí y rendir homenaje a mis padres, quienes nos inculcaron a todos el entusiasmo por las letras. Suceder a profesor Alberto Romero fue un gran reto porque él había sentado la infraestructura del proyecto editorial de largo alcance. En adelante, la tarea se centró en mantener la publicación con su carácter semestral, motivación permanente a profesores y estudiantes investigadores y estimular a grupos de investigación.

Y el segundo gran propósito era indexar la revista a través del sistema Publindex de Colciencias. Fue una etapa de crecimiento desde el momento mismo de asumir la dirección y de manera especial durante los primeros cuatro años al frente de la revista Tendencias. Por fin los esfuerzos de todos se concretaron en el mes de enero de 2009 cuando recibimos la correspondiente indexación en la Categoría C. Se comienza allí también otra etapa, la de consolidar el proyecto, aprender mucho del solo hecho de mantener la indexación en dicha categoría desde entonces y de buscar nuevos mecanismos para alcanzar la siguiente categorización. Los grupos de investigación activos y los investigadores han jugado un papel vital en todo este desarrollo. Suyo sigue siendo este camino y este escenario para beneficio de toda la FACEA.

Desde el primer semestre de 2013, Publindex de Colciencias elevó a la categoría B a la revista Tendencias y desde entonces, todo se ha enfilado hacia la consolidación de la nueva categoría para buscar el ascenso en aras del mejoramiento académico de la FACEA.