Resumen
Se destaca la importancia de adaptar la educación a las nuevas realidades tecnológicas, centrándose en la implementación del voto electrónico en las instituciones educativas. Este cambio no solo moderniza el método de votación, sino que también refuerza la enseñanza y práctica de la democracia desde una edad temprana. Además de ser más eficiente, el voto electrónico promueve valores como la transparencia y la confianza en el sistema electoral. También tiene ventajas como incentivar la participación estudiantil, ahorrar recursos y contribuir a la sostenibilidad ambiental, preparando a los estudiantes para una ciudadanía activa en el futuro.
Palabras Clave
Voto electrónico, cultura democrática, participación estudiantil, eficiencia electoral y tecnología educativa.
En una época en la que la tecnología está presente en casi todos los aspectos de la vida, es crucial que la educación también se adapte a estas nuevas realidades; uno de los cambios más notables es la implementación del voto electrónico en las instituciones educativas. Aunque a primera vista pueda parecer solo una modificación en el método de votación, en realidad tiene un gran impacto en cómo el estudiante comienza a comprender y practicar la democracia, además de mejorar la eficiencia y efectividad en las elecciones escolares.
La democracia es un conjunto de valores y prácticas que deberían enseñarse desde una edad temprana. En las escuelas, el acto de votar ha sido una de las primeras experiencias que el estudiante tiene con la democracia. Según Garcés (2017):
El escenario escolar es el espacio indicado para lograr una secularización de la democracia escolar y juvenil, que permita reconocernos como individuos importantes dentro de un engranaje estatal, con estatus político, gracias a una formación en democracia y para la democracia. (p. 2)
Tradicionalmente, se ha enseñado a votar usando papel, donde se marca la elección y se deposita en una urna, este método ha sido el más difundido y aplicado en los espacios de formación, principalmente en las escuelas, dado a su condición de accesibilidad, simplicidad y familiaridad.
Hoy en día, con la tecnología integrándose en diversos ámbitos de la vida cotidiana, es esencial que también se utilice para enseñar sobre la democracia; aquí es donde el voto electrónico tiene un papel clave. Implementar este sistema en las instituciones educativas no sólo actualiza la manera en que el estudiante vota, sino que también ofrece una oportunidad única para reforzar la cultura democrática.
Cuando el estudiante vota electrónicamente, aprende que la democracia es un proceso que puede adaptarse y evolucionar con el tiempo. Este procedimiento le enseña que la democracia puede cambiar junto con la sociedad y que él, como ciudadano, puede ser parte activa de esos cambios; además, al familiarizarse con las herramientas digitales desde una edad temprana, desarrolla una mejor comprensión de cómo la tecnología puede hacer que los procesos democráticos sean más accesibles y efectivos.
La introducción del voto electrónico también refuerza valores como la transparencia y la confianza en los sistemas democráticos, al ver los resultados de las elecciones de manera rápida y precisa, el estudiante entiende la importancia de un proceso electoral justo y confiable. Según Okoro (2016) “… election results are more accurate and valid as human errors and other attendant issues are reduced to the barest minimum.” (p. 29). El uso de herramientas tecnológicas puede minimizar errores lógicos y de registro en cualquier actividad democrática fortaleciendo la fiabilidad de esta.
El voto electrónico enriquece la cultura democrática y optimiza la eficiencia del proceso electoral en las instituciones educativas. Con el método tradicional, el conteo de papeles puede ser lento y propenso a errores; en cambio, el voto electrónico permite que los resultados se procesen casi al instante, esto ahorra tiempo y facilita el trabajo de los profesores, integrando las elecciones de manera más fluida en la rutina escolar. Suprianto y Affandi (2020) amplían esta idea, mencionando que:
… the implementation of the e-voting method in the election of the student council president is the result of the creativity of students by utilizing laptops and the internet network as a medium plus the encouragement from the school to continue to develop it. The implementation of this election runs more effectively and efficiently compared to the conventional method which is enough to spend time, costs and human resources, the confidentiality of the data is guaranteed safe. (p. 222)
Las anteriores ventajas también las resalta Panizo (2007), expresando que:
Entre los argumentos positivos caben mencionar asuntos como la precisión en la contabilidad de los votos, rapidez en el recuento, incremento de la accesibilidad para discapacitados o por personas con adversidades funcionales, ahorro de papel, flexibilidad, posibilidad de crear una infraestructura permanente para la opinión con voto, mejora de la eficiencia, etc. (p. 11)
Asimismo, otra posibilidad que puede suponer el uso del voto electrónico puede determinarse por la capacidad de la tecnología para incentivar a los estudiantes a involucrarse activamente en una determinada labor. Los estudiantes suelen estar muy atraídos por la tecnología, y usar dispositivos digitales para votar puede transformar una actividad que de otro modo podría parecer aburrida en algo interesante y relevante. Al incorporar la tecnología en el proceso de votación, se convierte en una experiencia más moderna y atractiva.
Otro aspecto fundamental de la aplicación del voto electrónico es su contribución a la sostenibilidad ambiental. El voto tradicional en papel implica el uso de grandes cantidades de recursos naturales, como el papel, la tinta y otros materiales de impresión; implementando el voto electrónico, se elimina la necesidad de imprimir tarjetones, lo que contribuye directamente a la reducción del consumo de papel y la generación de residuos.
Para implementar el voto electrónico en instituciones educativas de manera efectiva, es fundamental utilizar herramientas y software que faciliten el proceso, garanticen su seguridad y accesibilidad. Software como Google Forms o Microsoft Forms, ofrecen una alternativa viable para el desarrollo de elecciones, puesto que dichas plataformas cuentan con las siguientes características: facilidad de uso, accesibilidad, análisis automático, ahorro de tiempo, seguridad y gratuidad; además, son compatibles con múltiples dispositivos, lo que facilita su integración en el entorno educativo, donde los estudiantes pueden utilizar computadores, tabletas o teléfonos inteligentes para emitir su voto.
Con el propósito de asegurar una implementación exitosa de los softwares en el contexto educativo, es importante seguir ciertas recomendaciones. Primero, es esencial capacitar tanto a los docentes como a los estudiantes en el uso de las plataformas, de manera que comprendan cómo acceder, votar y verificar sus votos de forma segura; asimismo, es recomendable realizar simulaciones previas a las elecciones reales, con el fin de detectar posibles inconvenientes técnicos y familiarizar a los participantes con el sistema. Por último, es importante disponer de un equipo de soporte técnico durante el proceso electoral para resolver cualquier eventualidad, garantizando que la experiencia sea fluida y sin interrupciones.
En conclusión, implementar el voto electrónico en las instituciones educativas, es una oportunidad para fortalecer la cultura democrática desde una edad temprana. Al modernizar este proceso, las escuelas están preparando al estudiante para un futuro en el que la tecnología y la democracia estarán profundamente conectadas, también lo motiva a ser un ciudadano activo y comprometido, que valora la participación y entiende el poder de sus decisiones; además, el voto electrónico no sólo hace que las elecciones escolares sean más eficientes y efectivas, sino que también es fundamental en la formación de una nueva generación de ciudadanos que valoran y comprenden la democracia. Es un paso crucial hacia una educación alineada con las necesidades y desafíos del siglo XXI.
Referencias bibliográficas
Garcés, J. (2017). El reto de las escuelas democráticas modernas. El caso colombiano. Diálogos sobre Educación, (15), 1–15. https://www.scielo.org.mx/pdf/dsetaie/v8n15/2007-2171-dsetaie-8-15-00007.pdf
Okoro, E. (2016). A cost-benefit analysis of electronic voting operations and capabilities in sub-Saharan Africa. Business & Economic Policy, 3(3), 22-31. https://www.jbepnet.com/journals/Vol_3_No_3_September_2016/2.pdf
Panizo, L. (2007). Aspectos tecnológicos del voto electrónico. Oficina Nacional de Procesos Electorales, ONPE. https://buleria.unileon.es/bitstream/handle/10612/3139/aspectos%20tecnologicos%20voto%20electronico%20final.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Suprianto, O. & Affandi, I. (2020). Student Participation with E-Voting in the Digital Era. Atlantis Press. 418, 222–226. DOI: 10.2991/assehr.k.200320.043